Cadetes Médicos Adventistas

¿Quiénes Somos?

Cadetes Médicos Adventistas — Sirviendo a Dios y a la Comunidad

Primeros Auxilios y Emergencias

Capacitación en atención médica básica y avanzada, incluyendo primeros auxilios, RCP, rescate y respuesta ante desastres

Disciplina y Liderazgo

Formación de carácter, trabajo en equipo y desarrollo de líderes comprometidos con Cristo

Vida Espiritual

Crecimiento espiritual y participación en la misión de salvar almas

Servicio Comunitario

Apoyo a la comunidad en situaciones de necesidad, brindando ayuda integral: física, emocional y espiritual

Desarrollo Integral

Fortalecimiento físico, mental y social mediante entrenamiento y actividades educativas

¿Quiénes somos?

El cuerpo de Cadetes Médicos Adventistas es un programa dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, dirigido a jóvenes desde los 16 años en adelante. Su propósito es entrenar y capacitar a sus miembros para servir a Dios, a su prójimo y a la comunidad, especialmente en situaciones de emergencia como desastres naturales y accidentes.

A través de la organización efectiva de recursos humanos y materiales, los cadetes brindan apoyo espiritual, emocional y logístico, actuando con rapidez para reducir el sufrimiento humano, viviendo su lema: "Servir, servir, servir".

Nuestra Misión

Formar jóvenes comprometidos con Dios y el servicio, desarrollando sus capacidades físicas, mentales y espirituales, y capacitándolos en atención médica, liderazgo y respuesta a emergencias, para ayudar a la comunidad y reflejar el amor de Cristo en momentos de necesidad.

Credo del Cadete Médico

"Soy un Cadete Médico Adventista, defensor de los justos derechos de la humanidad, y sirvo a toda causa justa y noble. Estoy orgulloso de serlo. Actuaré siempre en una forma correcta, pidiendo al Todo Poderoso continuamente que guíe mis pasos dondequiera que vaya. Estoy orgulloso de mi organización. Haré todo lo que esté a mi alcance para mantener en alto la moral y los principios que persigue. Seré leal a los que sirvo. Obedeceré las órdenes e instrucciones de mis superiores; en Dios confío, amén."

Himno

"Somos la juventud, que combatimos para el Señor.
Guardamos su ley de amor, sirviendo al mundo y Dios;
y somos soldados de Dios.
Y somos la juventud de Dios."

Se repite la estrofa una vez más en marcha estacionaria.

"Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos."

— Marcos 10:45